Mensaje del Presidente
Lcdo. José «Che» Julio Aparicio
Tel. 787-721-6060 | E-mail: presidente@camarapr.net
Bienvenidos al portal de la Cámara de Comercio de Puerto Rico, la Voz y Acción de la empresa privada en nuestra Isla.
Hoy la Cámara de Comercio de Puerto Rico (CCPR) inicia una nueva jornada. Es el inicio de una Nueva Era. Un momento único en el que Puerto Rico nos convoca a actuar con valentía, propósito y sentido de urgencia.
Durante más de un siglo, nuestra Institución ha sido un espacio de encuentro para quienes creen en la capacidad de nuestra gente y en el potencial de nuestro país. Ha sido la voz del empresarismo y una fuerza motora del desarrollo económico. Hoy nos corresponde continuar y fortalecer ese legado. La CCPR debe convertirse en el principal referente para identificar problemas, promover consensos y viabilizar soluciones.
Los retos que enfrentamos son demasiado importantes como para limitarnos a observarlos desde la distancia o conformarnos con señalar los problemas. Este es el momento de actuar. El momento de asumir responsabilidades y construir puentes de entendimiento.
Puerto Rico enfrenta desafíos importantes. Tenemos retos en infraestructura, en competitividad, en educación, en salud, en vivienda y en desarrollo económico. Pero frente a esas adversidades, contamos con algo extraordinario: nuestra gente. Contamos con empresarios que apuestan por Puerto Rico aun en tiempos difíciles. Con profesionales preparados. Con trabajadores comprometidos. Con jóvenes llenos de talento e ilusiones, que quieren quedarse aquí y construir futuro en su propia tierra.
El talento existe. Lo que necesitamos es dirección, unidad de propósito y voluntad para actuar. Y, con eso en mente, les propongo concentrar y organizar nuestra agenda en tres grandes prioridades:
La primera es la competitividad.
Puerto Rico tiene que convertirse en un lugar donde invertir, emprender y crecer sean más fáciles. Necesitamos reglas claras, estabilidad, agilidad gubernamental y un sistema que premie el progreso y no lo castigue.
La segunda prioridad es la infraestructura.
No existe desarrollo económico sin infraestructura moderna y eficiente. Necesitamos sistemas de energía confiables, carreteras funcionales, puertos competitivos, telecomunicaciones robustas, vivienda adecuada y acceso a servicios esenciales. Pero también debemos entender que la infraestructura no se trata únicamente de cemento y acero. Se trata de calidad de vida. Se trata de crear oportunidades y transformar comunidades.
La tercera prioridad son las reformas.
Puerto Rico necesita modernizar sus estructuras y procesos. Necesitamos una educación alineada con las necesidades del futuro, una economía que incentive la productividad y una cultura que valore el mérito, el esfuerzo, la responsabilidad y la excelencia.
Pero quizás la reforma más importante sea la de nuestras actitudes. Tenemos que recuperar la confianza en nosotros mismos. Tenemos que volver a creer en el valor del trabajo bien hecho. Tenemos que aspirar nuevamente a la excelencia como sociedad. Y tenemos que entender que la libertad económica no es un fin en sí misma. Es una herramienta para crear oportunidades, fortalecer familias y construir prosperidad compartida.
Los invito a unirse a esta Nueva Era. Una Nueva Era donde el crecimiento económico venga acompañado de principios. Donde la prosperidad esté atada a la responsabilidad. Donde el liderazgo se ejerza con carácter y con propósito. Una Nueva Era en la que el sector privado sea un ejemplo de excelencia y en la que Puerto Rico vuelva a crecer al máximo de sus capacidades.
Trabajando juntos, podemos construir el Puerto Rico que anhelamos. Comencemos, pues, desde este momento; y con la ayuda de Dios, así lo haremos.
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