5 de febrero de 2004
Hon. Ferdinand Pérez Román
Presidente
Comisión de Desarrollo Socioeconómico y Planificación
Cámara de Representantes
Lcdo. Cirilo F. Cruz Tejeda
Vicepresidente
Servicios Técnicos y Legislativos
Cámara de Comercio de Puerto Rico
RE: R. de la C. 7859
Agradecemos la oportunidad que se nos brinda de expresar nuestros
comentarios en torno a la Resolución de la Cámara
7859. Esta medida tiene el propósito de realizar una investigación
en torno a los impactos directos e indirectos que tendría
sobre la economía de Puerto Rico, obtener la sede del Área
de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y conocer qué
acciones de política pública son necesarias para viabilizar
la candidatura de Puerto Rico.
TRASFONDO HISTÓRICO
El ALCA es un desarrollo natural de la tendencia hacia liberalizar
el comercio internacional, que comenzó después de
finalizar la Segunda Guerra Mundial. Es sabido que desde el Siglo
XIX se registra un patrón de expansión en el comercio
internacional.
Estados Unidos tomó la iniciativa de promover el libre
comercio internacional, reduciendo sus aranceles de importación
y promoviendo el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT
por sus siglas en inglés), para reducir las trabas al comercio
internacional. Ese acuerdo se fue expandiendo y evolucionó
hasta convertirse en la actual Organización Mundial del Comercio
(OMC o WTO por sus siglas en inglés). Paralelamente, los
países de Europa Occidental iniciaron un proceso de integración
económica, que ha dado lugar a la actual Unión Europea.
Esos movimientos de las grandes potencias económicas mundiales
hacia la liberalización del comercio y la integración,
estimularon el desarrollo de procesos de integración regional.
Para abril de 2002 había más de 160 tratados regionales
de comercio en vigor.

Gráfica tomada de John Stewart
El ALCA nace dentro de ese contexto de liberalización e
integración de los mercados regionales al comercio internacional.
Su principal estímulo fue la integración de México
al Tratado de la Zona de Libre Comercio de Norteamérica (TLC),
que ya estaba compuesta por Estados Unidos y Canadá. La iniciativa
del ALCA se materializó en la Cumbre de las Américas,
celebrada en 1994 en la Ciudad de Miami. Ahí comenzó
un plan de trabajo, que se pretende culmine en el año 2005
con un tratado para eliminar las restricciones a los movimientos
de mercancías, servicios, recursos y capitales en el hemisferio
americano.
Los asuntos sujetos a negociación para el tratado son:
- Acceso a mercados (eliminación de barreras arancelarias
y no arancelarias).
- Inversión.
- Servicios.
- Compras del sector gubernamental.
- Agricultura.
- Derechos de propiedad intelectual.
- Subsidios y derechos compensatorios.
- Política de competencia.
- Solución de controversias.
El que pueda concretarse el ALCA dentro del plan trazado enfrenta
varios problemas. A manera de ejemplo, existe discrepancia sobre
si todos los asuntos mencionados deben ser dilucidados como parte
del ALCA; y sobre la derogación
de los aranceles sobre las importaciones.
No obstante, la tendencia hacia la liberación del comercio
hemisférico e internacional es clara. Dado que la economía
puertorriqueña está fundada en el comercio con los
Estados Unidos, este patrón
de apertura del mercado estadounidense plantea serios retos.
El modelo económico de Puerto Rico
Durante la década de los cuarenta del Siglo XX, Puerto
Rico inició un programa de transformación socioeconómica,
basado en el desarrollo de la industria manufacturera de exportación
y en la promoción de la población. En ese proceso
se rediseñaron las estructuras sociales, teniendo lugar reformas
en todas las instituciones sociales. El proyecto se predicó
en la idea de que la promoción social tenía que estar
acompañada por el desarrollo económico, para que fuese
viable.
Por su parte, el instrumento para el progreso económico
lo fue la promoción de la inversión externa en la
manufactura de exportación al mercado estadounidense. No
cabe duda que el proyecto fue exitoso, tanto por los resultados
en cuanto al crecimiento económico, como por sus consecuencias
beneficiosas sobre el nivel de vida de la población.

Sin embargo, con el paso del tiempo, cambiaron las condiciones
que fueron claves para el éxito del modelo. El libre acceso
al mercado de los Estados Unidos continúa, pero ha disminuido
la ventaja de Puerto Rico. Durante el pasado medio siglo, Estados
Unidos ha seguido una política consistente de apertura de
sus fronteras al comercio internacional.
Las reducciones a las barreras comerciales no se han limitado
a las arancelarias, sino que también incluyen a las no arancelarias.
Los cambios en la situación internacional resultan en abrir
el acceso de los productos extranjeros al mercado estadounidense,
lo que mengua sustancialmente la inicial ventaja de Puerto Rico
de tener libre acceso a ese mercado.
La ventaja de la mano de obra barata también ha disminuido
considerablemente. Las ventajas
tributarias de Puerto Rico para las empresas estadounidenses también
se han erosionado de forma sustantiva.
Estos, entre otros factores, se manifiestan en la reducción
en la capacidad de nuestra economía para la generación
de nuevo ingreso y empleo. La apertura del mercado estadounidense
al libre movimiento de mercancías, recursos y capitales,
erosiona aún más esas condiciones y la capacidad de
la economía local para el crecimiento.
PUERTO RICO COMO SEDE DEL ALCA
El sector empresarial puertorriqueño se ha trazado la meta
de que se seleccione a San Juan como la sede permanente del ALCA.
Esto nos daría acceso a un mercado de casi 800 millones de
consumidores, y a un aproximado de ventas de $14 trillones.
No existe duda de que el ALCA será el mercado común
más grande del mundo.
Se ha estimado preliminarmente que el mero hecho de que Puerto Rico
sea seleccionado como la sede implicaría que obtendríamos
más de $170 millones en inversión directa en la economía.
Esto se traduce en más de 7,000 nuevos empleos, y más
de $139 millones en nuevos salarios, todo dentro de nuestra economía
local.
Por otro lado, el que San Juan sea la sede del ALCA tendrá
efectos diversos en la economía puertorriqueña:
- Acceso a mercados . Las disposiciones que se aprueben eliminando
barreras arancelarias y no arancelarias, incrementarán
el acceso de mercancías extranjeras al mercado estadounidense,
incluyendo al mercado local, a la vez que ofrece una oportunidad
para expandir las operaciones de la Isla.
- Inversión . Por estar Puerto Rico integrado al sistema
monetario estadounidense, y no tener problemas de balanza de pagos,
es muy probable que los asuntos del ALCA en el campo de la inversión
tengan pocas consecuencias prácticas sobre nuestra economía.
- Servicios . Los servicios financieros, particularmente en los
campos de banca y seguros, tienen un desarrollo sofisticado en
Puerto Rico, con participación de empresas residentes.
Se debe estudiar la posibilidad de exportación de tales
servicios al ALCA, incluyendo el diseño de estrategias
para ello. La Autoridad de Energía Eléctrica tiene
un potencial real para expandir sus servicios al campo de las
telecomunicaciones. Se debe evaluar ese potencial como instrumento
para el desarrollo del mercado interno, así como su capacidad
para exportar tales servicios de telecomunicaciones.
- Compras del sector gubernamental . La apertura de las compras
gubernamentales a cualquier suplidor del ALCA plantea serios retos
para Puerto Rico, en por lo menos dos campos:
- Diversas empresas en Puerto Rico han establecido un nicho como
proveedoras del gobierno federal y de las fuerzas armadas. Si
esas compras gubernamentales se abren a suplidores extranjeros
del ALCA, esas empresas enfrentan un riesgo de perder negocio
y aún de tener que cerrar operaciones.
- Las compras del gobierno de Puerto Rico están basadas
en un sistema de preferencias que se podría volver incongruente
con las disposiciones que se aprueben en ALCA. Es posible que
se vuelva necesario tener que derogar esas leyes de preferencia
bajo ALCA, lo que perjudicaría a los actuales proveedores
gubernamentales.
- Agricultura . El tema de la agricultura es uno muy controversial
en ALCA. Entre los sectores con mayor potencial de riesgo se pueden
identificar, de manera preliminar, los siguientes:
- Café . La agricultura cafetalera subsiste en
Puerto Rico, en gran medida, por el arancel al café.
El ALCA agrupa a principales productores mundiales de café,
por lo que estarán interesados en el libre acceso del café
al mercado estadounidense, incluyendo a Puerto Rico. La eliminación
del arancel al café podría resultar en la desaparición
de esta industria nuestra.
- Ganadería . La industria ganadera de carne
ya enfrenta una fuerte competencia de competidores del hemisferio.
Esa situación se puede agravar con ALCA.
- Frutos menores . El sector de frutos menores provee
al mercado local, a la vez que exporta parte de su producción
al mercado estadounidense. ALCA podría afectar desfavorablemente
esa situación.
- Reglamentación sanitaria . La reglamentación
sanitaria vigente es una importante barrera no arancelaria a las
importaciones agropecuarias de países extranjeros. Es necesario
estar atentos a lo que pueda suceder con tal reglamentación
en los acuerdos del ALCA, pues podría afectar seriamente
al sector agropecuario local, tanto por la vía de las importaciones
a los mercados internos, como por la vía de la competencia
en el mercado estadounidense.
- Derechos de propiedad intelectual . El sector manufacturero
de alta tecnología y alto valor añadido es el que
ha registrado el mayor crecimiento en la manufactura puertorriqueña
en las pasadas dos décadas. Un estímulo importante
para su ubicación en Puerto Rico es la garantía
a sus derechos de propiedad intelectual. Si otros países
del hemisferio, como resultado de ALCA, también garantizaran
tales derechos, disminuirían sustancialmente los incentivos
para su ubicación en Puerto Rico, por lo que aumentaría
el riesgo de que trasladaran sus operaciones a otros países
del ALCA. Este es un asunto que es imperativo analizar, pues de
él puede depender el futuro de la manufactura local.
- Subsidios y derechos compensatorios . La estructura legal y
tributaria en que ocurre la actividad productiva local incluye
una extensa amalgama de subsidios a las exportaciones y protecciones
a los productores locales. Muchas de esas disposiciones legales
podrían ser incongruentes con ALCA, por lo que, posiblemente,
tendrían que ser derogadas, modificándose radicalmente
las reglas de juego para las empresas en la economía puertorriqueña.
Podemos concluir que la inminencia del inicio del ALCA presenta
una realidad para la cual tenemos que hacer unos ajustes. Empero,
la obtención de la sede para San Juan nos daría unas
ventajas sin lugar a dudas.
La fecha límite para solicitar ser sede del ALCA vence
el 1ro de marzo de este año. Entre los requisitos generales
que se tomarán en consideración para esta concesión
se encuentran:
- Facilidades de transportación aérea y terrestre.
- Infraestructura de telecomunicaciones.
- Disponibilidad y tarifas de hoteles.
- Disponibilidad de intérpretes y traductores al inglés,
español, francés y portugués.
- Calidad de vida.
- Seguridad en el país.
- Compromiso del Gobierno con asumir el financiamiento de la
sede.
Desde nuestro punto de vista, Puerto Rico es la mejor opción
de entre las ciudades aspirantes a la sede. Somos un país
neutral, no tenemos el problema de inestabilidad política,
y gozamos de una mezcla de las culturas caribeña, latinoamericana
y anglosajona. Además, poseemos una buena infraestructura
de comunicaciones y servicios bancarios, y una clase profesional
capacitada. También somos un país muy visitado diariamente
por vía aérea.
El sector empresarial ha tomado un paso decidido hacia propiciar
el desarrollo socioeconómico de Puerto Rico. Se ha organizado
el Comité San Juan-ALCA 2005, compuesto por la Asociación
de Bancos, la Asociación de Industriales, la Asociación
de Productos de Puerto Rico, el Centro Unido de Detallistas, el
Concilio de Exportaciones, el Puerto Rico Convention Bureau y, por
supuesto, la Cámara de Comercio de Puerto Rico. Hemos iniciado
el proceso de mercadeo del concepto. Esto requiere un gran esfuerzo
para educar al sector empresarial de las ventajas y los ajustes
que son necesarios hacer para que podamos afrontar efectivamente
la concreción del ALCA.
Estamos conscientes de la tarea que nos toca de educación
y concienciación. Pero de parte del Gobierno, es necesario
el apoyo en varios sectores:
- Debe adoptar medidas que promuevan la flexibilidad y la máxima
discreción en la toma de decisiones económicas y
gerenciales de los negocios para aumentar la capacidad de innovación
de éstos.
- Debe minimizar la intervención del gobierno en la actividad
económica, liberalizando y simplificando la reglamentación
vigente y derogando aquellas leyes y reglamentos anacrónicos.
- No debe aprobar legislación imponiendo costos adicionales
a los negocios.
- Debe reconocer que no existe motivación en el empresario
si no contamos con una sociedad disciplinada, cumplidora de la
ley y que el estado le dé alta importancia al objetivo
de elevar al máximo los niveles de calidad de vida.
- Debe fomentarse el desarrollo del espíritu empresarial
en nuestra sociedad, promoviendo el autoempleo y las micro, pequeñas
y medianas empresas.
- Debe reconocer la necesidad de darle continuidad a programas
y proyectos gubernamentales estratégicos, independientemente
del partido o la administración que los hubiese propuesto,
si de un análisis objetivo se desprende que los mismos
añaden valor y propenden al desarrollo económico
saludable del país.
Esperamos que nuestros comentarios le hayan sido de utilidad a
esta Honorable Comisión, reiterándonos a la disposición
de esta Asamblea Legislativa para toda gestión en que la
Cámara de Comercio de Puerto Rico le pueda ser de ayuda.
La propuesta de los Estados
Unidos para que el tema de los subsidios a la agricultura se reserve
para la Organización Mundial del Comercio (OMC). En reacción,
Brasil y Argentina han propuesto, con la oposición de los
Estados Unidos, que también se reserven para la OMC (y que
no sea asunto de acuerdo en ALCA) los temas de Servicios, Inversión,
Compras gubernamentales y Derechos de propiedad intelectual.
El valor de las exportaciones
en el año fiscal 2002 correspondió al 78.5% del Producto
Interno Bruto y al 123.5% del Producto Bruto ese año. Por
otra parte, el 88.3% de las exportaciones registradas se destinaron
a los Estados Unidos. (Junta de Planificación de P.R., Informe
Económico a la Gobernadora 2002, Apéndice Estadístico,
Tablas 1, 18 y 25.
Por ejemplo, entre 1994 y
el presente, los Estados Unidos ha estado en un proceso bastante
dinámico de reducción de cuotas, que tiene programado
concluir en enero del año 2005, con la eliminación
de todas las cuotas de importación a la ropa y textiles.
Mientras en los años cincuenta, y hasta mediados de los sesenta,
la casi totalidad del consumo aparente de ropa en los Estados Unidos
era de manufactura doméstica, al presente, casi la mitad
del consumo proviene de importaciones.
Si bien el salario promedio
en Puerto Rico sigue siendo inferior al de los Estados Unidos, ha
aumentado sustancialmente con relación al de países
competidores, para los cuales han disminuido las barreras para el
acceso de sus productos al mercado estadounidense.
Desde 1996, con la derogación
gradual de la Sección 936 del Código de Rentas Internas
de los E.E.U.U., el régimen tributario federal aplicable
a las operaciones de esas empresas en Puerto Rico no es significativamente
diferente al que se les aplica a sus operaciones en cualquier país
en el extranjero.
Hasta el presente, las ciudades
aspirantes a la sede del ALCA son: Atlanta (E.U.), Cancún
(México), Chicago (E.U.), Ciudad Panamá (Panamá),
Colorado Springs (E.U.), Gavelston (E.U.), Houston (E.U.), Miami
(E.U.), Puebla (México), Puerto España (Trinidad y
Tobago) y San Juan (Puerto Rico).
Un total de 34 países
componen el ALCA.
La eliminación de
las barreras aumentará la competencia que enfrentan los productos
puertorriqueños en el mercado estadounidense. Además,
en teoría, crea oportunidades para exportar productos puertorriqueños
a los países del ALCA.
Éste es el único
arancel de importación que se puede imponer localmente. El
Congreso de los E.U. concedió ese derecho a Puerto Rico para
ayudar a financiar al gobierno local y porque los Estados Unidos
no produce café, por lo que tal arancel no afecta a sus mercados
internos.
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